Mártires Fernández, el púgil que hizo del Boxing Park su casa

Referente del deporte alvearense, su carrera marcó una época en el corazón del pueblo.

Por Jorge C. Silva

A principios de la década del 50 se creó en Alvear, más precisamente el 12 de Febrero de 1.953, el Boxing Park Alvear una entidad que tenía por objeto organizar espectáculos boxísticos, seleccionar aficionados, entrenarlos y enseñarles las técnicas de ese deporte. 

En esa época estaba en auge el boxeo argentino. El Luna Park, principal escenario del boxeo ubicado en Corrientes y Bouchard en plena ciudad de Buenos Aires se llenaba todos los sábados para asistir a los combates de boxeo.

En ese momento brillaban en el boxeo argentino figuras como José María Gatica, su archi-rival Alfredo Prada cuyos combates paralizaban a los simpatizantes del boxeo por la expectativa que creaban. Gatica llegó a pelear en Nueva York con el legendario boxeador norteamericano Ike Williams campeón del mundo de peso liviano, quien le ganó rápidamente por knock out, atribuyéndose esta derrota de Gatica a causas extra deportivas.

También atraía mucho público un noqueador como fue Eduardo Lausse que hizo una gran campaña en Estados Unidos, entonces la meca del boxeo mundial.-

Por esa misma época Argentina tuvo su primer campeón mundial de boxeo: El mendocino “Pascualito” Pérez, peso mosca (hasta , quien ganó el título a Yoshio Shirai en Tokio, el 26 de Noviembre de 1.954 al término de 15 vueltas.

Como un efecto de lo que ocurría en el país también en Alvear había un entusiasmo muy grande por el boxeo. En el año 1.953 como ya lo expresé, surgió el Alvear Boxing Park para la práctica de ese deporte, lo hizo en un terreno contiguo a la casa de doña María de la Luz Acuña, sobre calle 9 de Julio entre las de hoy Hnos. Gómez y San Martin. La casa de doña María Acuña estaba en la esquina de Hnos. Gómez y 9 de julio. Era un inmueble grande donde vivió doña María que era una de las hijas de la primera unión de don Marcelino Acuña con Luisa Verdún, de la que nacieron también el Dr. Mamerto Acuña, médico pediatra de fama internacional y Eleuteria Amadea Acuña casada con Francisco Sussini (h).-. 

Doña María Acuña era una mujer con una fuerte personalidad que tuvo varios hijos entre ellos Daniel Levy, con Mauricio Levy que vino a la Argentina desde Marruecos, que también participaba del Alvear Boxing Park al igual que Hugo “Coco” Urquiza una especie de hijo adoptivo de doña María que estaba presente en esos acontecimientos. En otra oportunidad voy a hacer comentarios sobre la vida de doña María Acuña porque es muy interesante y es ascendiente de muchas familias de Alvear.

Otro de los grandes impulsores de la entidad boxística fue Juan Lisbano Quiroz que vino de Buenos Aires en el año 1.946 y se afincó en Alvear, participando de muchas instituciones, ocupándose siempre del boxeo y especialmente formando pugilistas en Alvear. 

A poco tiempo de su iniciación el Alvear Boxing Park recibió la visita de Cesar Brion un boxeador argentino que hizo casi toda su campaña en los Estados Unidos, donde peleó dos veces con el campeón del mundo de peso pesado Joe Luis (años 1950 y 1951) y con la primera figura Ezzard Charles en el Madison Square Garden el 24 de Octubre de 1.952. Cesar Brion era pariente por afinidad con Farid Chiyah Hakim (“don Fari”, como era más conocido o el “rey del arroz” como lo llamó el diario La Nación de Buenos Aires en su sección de sociales cuando anunció el casamiento de su hija Blanca con Cesar Brion, lo cierto que don Farid era dueño de una de las mayores fortunas de la región, muchos aún lo recuerdan porque lo conocieron y porque tuvo descendientes que viven en Alvear y La Cruz) y se encontraba en el Establecimiento Aguapey, cuando le invitaron a presenciar una velada en el Alvear Boxing Park, lo que provocó una gran expectativa en el pueblo por lo que representaba Cesar Brion en el mundo del Boxeo.

En aquella época, en Alvear, habían grandes peleadores que atraían a muchos espectadores como lo eran Juan Meza un fuerte pegador que la mayoría de las peleas las ganaba por knock out, otros boxeadores de la época eran Juan Carlos Quintana, Antonio y Marcos Meza, Claudio “Baixinho” o “Bachiño” Buera y Cano Sussini. Pero se destacó el que sería el mayor exponente del boxeo de Alvear Mártires Fernández. 

A Mártires lo vió pelear un ex boxeador profesional Luis Sierra quien percibió las extraordinarias condiciones que tenía e inmediatamente lo adoptó como su pugilista, su “pupilo”, y tal cual era la modalidad de esa época lo tomó bajo su “protección”. Lo veíamos primero entrenando en las instalaciones del Boxing Park, luego también hacía “trotes” por las calles de Alvear. Fue ganando peleas y luego lo llevó a Posadas donde se dedicó de lleno al boxeo. Sierra lo entrenaba, le enseñó los secretos del boxeo al que consideraba un arte con movimientos mecanizados que necesitaba mucha paciencia y tiempo para incorporarlos, y Mártires se dedicó con toda pasión al deporte que realmente le gustaba hizo peleas inolvidables en Misiones y en el Nordeste.. 

Posadas era una plaza donde concurrían boxeadores de nivel nacional e internacional siendo muchas veces primeras figuras, es así como estuvo José María Gatica en Marzo de 1.950 cuando le ganó a Faustino Navarro en el Club Tokio. El panameño radicado en Argentina Luis Federico Thompson que le ganó a Gatica en el Luna Park y al campeón paraguayo Quico Villa con una izquierda que tenía la velocidad del rayo como exageraban sus seguidores, que llegó de lleno en la zona hepática de su contrincante dejándolo fuera de combate por varios minutos. También estuvo Carlos Monzón en 1.963. 

Entre los boxeadores que combatían en Posadas en ese entonces, se destacaban Alejo Ayala el paraguayo Valentín “Kid Pascualito” Galeano” Tateto Giménez, Quico Gil, Alberto “Flecha Negra” Miño. 

Los nombro principalmente a estos púgiles porque eran contemporáneos de Mártires Fernández, inclusive se entrenaban en el mismo club Unión ubicado en calle San Lorenzo de Posadas.

Los combates mas importantes que hizo Mártires Fernández fueron con Pedro Chiquinique de Paso de los Libres que era muy veloz y movedizo. Mártires, que tenía pocas peleas, no lo podía encontrar, hasta que en el tercer round le acertó una izquierda que sintió Chiquinique y a partir de ese momento Mártires pudo imponer su boxeo y le ganó por puntos.

Le ganó por puntos en Alvear a Mario Fontoura de La Cruz.-

Se impuso también a Anastasio Diaz de La Cruz, por puntos.-

La Comisión de Alvear Boxing Park le trajo a Mario Benítez de Corrientes como un rival de más categoría para confrontar con Mártires quien le ganó por puntos al correntino. 

Después hizo tres peleas con el uruguayo Correa: La primera perdió por puntos en Paso de los Libres; la segunda ganó por puntos en Alvear y la tercera le ganó por knock out en La Cruz.- 

Una pelea que significaba la prueba de fuego de Mártires Fernández fue la disputada con el rosarino Nicolas D’Angelo que era campeón de guantes de oro y que tenía su centro de actividades en Rosario, una importante plaza del boxeo de aquella época. D’Angelo pesó en esa oportunidad 54, 500 kgs. (peso gallo). El referee fue el Sr. León Durand y el estadio del Alvear Boxing Park estuvo totalmente lleno. D’Angelo que era dueño de una técnica refinada con experiencia y buen estado atlético salió a atacar de entrada. Los primeros rounds fueron a su favor pero Mártires esgrimió una impecable defensa y fue superando el ataque de D’Angelo, llegando al 6 y último round donde Mártires en una reacción extraordinaria y con la ovación de su público consiguió ubicar potentes y precisos golpes con lo que lo tenía grogui a D’Angelo y de esa manera consiguió el empate en una dramática pelea que fue consagratoria para Mártires Fernández. 

Desde Goya se comunicaron con Sierra para hacer una pelea con el santafesino Adán Romero que venía ganando en aquella zona. Sierra aceptó las condiciones y se trasladaron con Mártires a Goya. Después de 6 rounds, Mártires se impuso por puntos en fallo unánime haciendo una muy buena presentación.-

Le desafió inmediatamente el campeón goyano José Gamboa y 15 días después se realizó la pelea donde Mártires le ganó ampliamente por puntos.-

Mártires vuelve a Alvear y en el Boxing Park le gana por puntos al Rosarino Luis Reyes, mostrando su progreso como boxeador. También le gana por puntos a Ramón Galeano de Libres y al chaqueño Oscar Silva. Luego se enfrenta con “Torito” Vallejos un boxeador con mucha experiencia con actuaciones a nivel nacional y en una pelea memorable el jurado consideró que era un empate.

Mártires llega a la final del campeonato Argentino Amateurs y viaja a Buenos Aires a pelear la final con el porteño Oscar Alonso. La pelea fue muy pareja donde ambos combatientes dejaron todo pero ganó el local por puntos.

Siendo de esa manera Mártires sub campeón argentino amateur de peso pluma (hasta 57,152 Kgs.).

En ese momento se le veía a Mártires como un estilista del boxeo, con desplazamientos ágiles y seguros, con una potente pegada. Se movía en el ring con elegancia y su actuación entusiasmaba al público que concurría en gran cantidad para verlo boxear.

Luego de varias peleas donde gana casi todas – dos por knock up: Una a Venancio Romero de Paso de los Libres y la otra al chaqueño Carlos Silva (en Resistencia) se enfrenta con Alejo Ayala.

Antes de referirme a esa pelea debo remarcar quien era Alejo 

Ayala en el boxeo.

Nació en Yapeyú, Corrientes en el año 1.927. A los 14 años comenzó a formarse en Paso de los Libres a las órdenes del profesor Félix Iturbe. Más tarde se traslada a Posadas, Misiones, donde fue campeón posadeño en la categoría liviano (hasta 61,237 Kgs.) Decía de él el diario “El Territorio” de Posadas: “Campeón profesional más tarde, fue verlo sobre el ring vigoroso, pegador, estilista, astuto, ágil y temerario. El Deportivo Unión, Atlético Posadas, en cuyo cuadrilátero se ciñó la faja de campeón tras una sangrienta pelea con el misionero Bernardo “Flecha Negra” Miño, el Itapúa Tenis Club y el Brown fueron los escenarios que lo vieron caminar con esa maestría y elegancia reservada para los grandes. Admiraba a los estilistas Mario Diaz, Cirilo Gil, Nicolino Loche y también a los potentes Rafael Merentino y Eduardo Lausse”

Alejo Ayala perdió una sola pelea en toda su carrera y fue ante Kid Pascualito el campeón paraguayo de peso gallo. El match debía realizarse dentro de esa categoría pero Alejo estaba combatiendo ya como liviano, debía bajar de peso pero ya le costaba demasiado. El médico Héctor Orlando le aconsejó que no hiciera esa pelea pero ya estaba montado el espectáculo y las entradas todas vendidas. Alejo recordaba: “Me sometí horas antes a intensos baños turcos y finalmente pude dar la categoría. Me debilité al máximo y tuve que abandonar en el noveno asalto cuando ya las piernas no me respondían”.

A su vez Valentín “Kid Pascualito” Galeano fue el ídolo máximo del boxeo en el Paraguay. Sus presentaciones eran ante una multitud que colmaba hasta el estadio “Comuneros” donde hacían largas filas para conseguir una entrada. Fue campeón sudamericano y peleó con los mejores boxeadores profesionales de la época. La pelea con Alejo Ayala fue una de sus primeras pues comenzó en las ciudades de Encarnación y de Posadas. Tuvo un final parecido al de José María Gatica. 

Mártires Fernández y Alejo Ayala se enfrentaron en Alvear ante una gran cantidad de público. Los primeros rounds fueron de estudio más que nada, luego Sierra maná a atacar a Mártires pero sus golpes no llegaban porque eran bloqueados por Alejo que tenía una defensa impenetrable. Alejo contraatacaba pero Mártires estaba muy alerta y neutralizó todos los golpes. En los dos últimos rounds salieron a jugarse los dos pero ninguno acertó un punch certero. La pelea finalizó con un empate entre dos grandes boxeadores de la época. Fue toda una hazaña para Mártires por la calidad de su rival considerado un grande del boxeo de la época en todo el Nordeste. 

Mártires siguió boxeando hasta que comprendió que debía retirarse porque su físico comenzaba a sentir tanto esfuerzo en un deporte muy desgastante. Hizo cerca de 200 peleas durante 20 años. Según decía él que perdió 5, empató 30 y ganó las restantes, 10 de ellas por fuera de combate.

Pero por sobre todas las cosas Mártires Fernández fue un hombre sencillo, honesto, con gran humildad aún en sus momentos de brillo deportivo. Después de su retiro vivió en Alvear, rodeado de sus familiares y de sus amigos, entre ellos Juan Lisbano Quiroz que siempre estuvo a su lado.-

Agradecemos a la familia por brindarnos material invaluable para para la presente nota.

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